
Es una locura estar allí cuatro o cinco horas todos los días con, encima, mucho calor que tuvimos la semana pasada y aun así, los chicos y las chicas están siempre implicados, siempre con ganas de escuchar todo lo que les propones.
Luego, súper a gusto con el resto de compañeros, de entrenadores, porque, la verdad, es que aquí en Caspe hay mucha calidad de entrenadores.
Es verdad que es de los años que no hemos tenido muchas chicas, pero estaban superimplicadas y creo que han respondido superbién.
En comparación con hace veinte años cuando yo empecé a jugar en el Caspe, los chicos y las chicas de esas edades conocen de sobras a jugadoras del fútbol femenino, pues seguramente del Barça o de la selección española ¿no?
Me encantaría que esas chicas que están ahí dudando o probando el fútbol sala también prueben el fútbol hierba y que las familias, obviamente, les apoyen porque desde club también apoyaríais esa inercia y seguro que les haríamos un hueco.