
Por un lado, están los objetivos que les van a acompañar toda la vida, como son los hábitos saludables, en los que entra una buena alimentación, descanso adecuado, cuidado de relaciones socio afectivas y, también, gestión de emociones y sentimientos.
Esta debe ser nuestra base de trabajo que nos servirá para trabajar y mejorar los objetivos específicos de la práctica del fútbol. Que en edades de iniciación, como es nuestro caso, son principalmente mejorar la técnica individual, como puede ser el pase, control de balón, conducción, regate, golpeo a puerta. También incluimos detalles tácticos para poder mejorar el juego en equipo.
Solo llevamos un mes de entrenamientos juntos y, la verdad, es que estoy muy contento tanto con las familias de los chicos, que están participando de forma activa para cumplir los hábitos saludables y, sobre todo, con la evolución de los chicos. El fruto de su esfuerzo y trabajo en cada entrenamiento y en cada partido.