
Gracias al club que me ha estado apoyando desde el primer momento. Al cuerpo técnico en especial a Javier Romero que me ha dado la oportunidad de volver a vestirme de corto. Y a todos mis compañeros.
Quería mencionar también a mi familia y a todos mis amigos. A toda la gente que me acompañó ayer porque fue un día muy especial para mi.
A partir de ahora, pensar en apoyar al equipo lo máximo posible. A disfrutar de todos los minutos que me puedan ofrecer. Y a volver a ser feliz jugando para el Caspe.
No siento que deje nada atrás. Siento que ha sido un proceso largo. Desde luego que ha cambiado mi forma de pensar de muchas maneras. Y valorar pequeñas cosas del día a día en cuanto al fútbol que quizá antes no hacía.
En resumen, madurar, valorar las cosas, crecer y nunca dejar de creer.